lunes, 1 de abril de 2013

Bailarina


Un árbol se compone de raíces, tronco y fronda. Ésta puede ser exuberante y hermosa, pero no puede sostenerse en el aire. Necesita del tronco, de donde nacen sus ramas. El tronco, a su vez, no podría sustentarse sólo apoyado sobre el suelo. Tiene que echar raíces, las que tomarán nutrientes de la tierra para transmitirlos a toda la planta. Las raíces se hunden en la profundidad de la tierra, la fronda se eleva hacia la amplitud del cielo, el tronco las integra y posibilita la completitud del árbol. Las tres partes se necesitan. La espiritualidad es una dimensión esencialmente humana, la dimensión noógena, como la llamaba Viktor Frankl. Nos eleva por sobre los determinismos biológicos y psíquicos, nos abre a la conciencia de ser partes de un todo. Los humanos somos seres espirituales (lo que no se reduce a lo religioso, ya que los no creyentes entran también en la definición) y esa espiritualidad no se desliga de nuestros cuerpos, de nuestro aspecto material. El lingüista británico Donald Watson, autor del Diccionario de la mente, sostiene: "El alma es espíritu individualizado y el cuerpo alma individualizada".


Como el árbol, no podemos disociar los aspectos que nos hacen ser lo que somos. De la misma manera, el maltrato de cualquiera de esos atributos desmerece a la totalidad que componen. Quienes a cambio de contraprestación económica prometen paz espiritual sin compromiso, sin confrontar la sombra que habita en nosotros y en el mundo, deshonran tanto a nuestro ser físico, convirtiéndolo en simple objeto de manipulación, como a nuestra condición espiritual, al hacer de ella materia de especulación. Para cobrar por lo que no tiene precio, tiene que haber quienes estén dispuestos a pagar por lo que no se puede vender. Así, en conjunto, unos y otros crean árboles sin fronda ni raíz. Troncos que se derrumban con los primeros vientos de la insobornable realidad.

Sergio Sinay


Bailarina dibujada por el viento
cabello de hojas verdes
pies húmedos y etéreos
 el milagro de la vida
en movimiento

A. Alba

45 comentarios:

  1. Adrii un besito grande desde la noche en la orilla del mar de cantabria

    ResponderEliminar
  2. Amiga Adriana tu metáfora viva recoge la danza de la consciencia encarnada en la vida en este momento del devenir del universo, vida que se expresa por medio de la belleza en su eterna evolución hacia el ápice del amor y de la inteligencia. Muy hermosa la reflexión de J. Sinay. Tu poema un beso tierno de la consciencia.
    Besos querida Poeta!!!

    Hice cambio de blog, puedes accesar presionando sobre el nombre Aristos Veyrud.

    ResponderEliminar
  3. El texto que antecede a tu poema es una magnífica reflexión, que convierte tus versos en una bella poesía.

    Besos Adri.

    ResponderEliminar
  4. Hermosos versos Adriana! Justamente yo soy bailarina, así que siento muy identificada con esta entrada.
    Cuando leí el título ya supe que me iba a encantar... Mi novio me decía así a los pocos días de conocerme "La Bailarina", jaja. Me hiciste acordar de esos tiempos.
    Un abrazo grande!!!

    ResponderEliminar
  5. Adoro la sabiduria de Sinay y tus versos espiritualmente sublimes.
    Feliz feriado recontralargo ;)

    ResponderEliminar
  6. Que reflexión tan profunda Adri.Esa foto de la bailarina árbol hace muy buena pareja con tu poema danzante.
    UN BESO GRANDE.

    ResponderEliminar
  7. Adriana, un texto con mucho contenido y mucha verdad.
    Lo que no tiene raiz, se seca con los primero rayos de sol o se desprende con el viento.
    Cuando nuestros sentimientos estan arraigados y en buena tierra tenemos la seguridad que serà muy dificil que por cualquier motivo se destruyan.
    Un fuerte abrazo.

    ResponderEliminar
  8. El árbol y tu poema van de la mano.
    Tres bellezas.
    Ellos y tú.

    Besos.

    ResponderEliminar
  9. Tampoco me gustan los charlatanes del bienestar interior, y los hay a puñados.

    Etéreo y grácil poema, casi un soplo lleno de hermosura.

    Un abrazo chillao, querida Adriana.

    ResponderEliminar
  10. Es una reflexión muy profunda. El poema me ha encantado. Ha sido un placer leerlo. Besos

    ResponderEliminar
  11. Una interesante e inteligente reflexión para conocernos más profundamente. El poema una bella imagen escrita.

    Besitos.

    ResponderEliminar
  12. Tal vez por eso yo quiero que cuando me muera entierren mis cenizas bajo el peral que tantos frutos nos dio. Es una forma de perdurar, seguir siendo parte de algo vivo.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  13. Comparto todo lo que dice Sergio Sinay; si prometemos lo que no podemos dar o nos vendemos por algunas monedas, estamos cometiendo una trainción infame. Me gusta ese texto y tu poema. Que tengas un gran día, Adriana. besos.

    ResponderEliminar
  14. Interesante y acertada reflexión, adornada por tus bellos versos y por esa imagen que le va como anillo al dedo.

    Besos

    ResponderEliminar
  15. Adriana, en taichi solemos practicar una postura para meditar que es la del árbol. Sentir que tus raíces se hunden en la tierra profunda, tu cuerpo es un troco vivo por el que corre la savia que riega y fluye hasta alcanzar la mente. Son momentos de armonía entre el ser humano, su interior, su propia naturaleza y la que lo rodea.
    Bellísimo tu poema.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  16. Excelente reflexión y poema.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  17. ¡ADRI ! Un texto buenísimo .
    Tus versos: un puñado de espuma en las manos unidas. Una finura, un goce.
    ¡Eres más que buena !
    El homenaje de mi admiración.
    Besos de luz.

    ResponderEliminar
  18. Un gran texto que profundiza
    en lo esencial de la vida.

    Danza la bailarina
    con su nuevo brotar
    de primavera.

    Un montón de besos.

    ResponderEliminar
  19. Somos una trinidad indisoluble, que se necesita y se afecta entre sí,positiva o negativamente. Cuando una de estas partes está afectada las otras dos se resienten...tal como el tronco, las ramas y sus hojas, si el tronco y su raíz están sanos,todo el árbol lo estará.
    Asimismo entre los hombres, tenemos una conexión unos con otros, con los elementos existentes y con el Creador de todo ello... cuando alguno de estos elementos falta, se percibe en TODO. Y el retrato del mundo hoy en día adolesce de una de sus partes...

    Hermoso tu poema breve, no necesita más.

    Preciosa entrega, como siempre, querida Adriana!
    ABRAZO GRANDE Y BENDICIONES.

    ResponderEliminar
  20. Que hermosa metáfora para expresar que somos un todo integral, que no debemos mercantilizar lo que jamás tendrá precio...

    Tu poema es precioso.

    Abrazos!!

    ResponderEliminar
  21. Cuando hay unas raíces bien arraigadas, mantenernos erguidos en nuestra fe y nuestra espiritualidad es más sencillo, como lo es hacer oídos sordos a los vendedores de vida...

    Precioso amiga, como todo lo que nos traes, agua de vida para el alma.
    Te dejo un fuerte abrazo.

    ResponderEliminar
  22. Preciosa reflexión,raíz,tronco y cabeza...Cuerpo y alma formando un todo con el universo...Una preciosidad,que nos une a la naturaleza y nos abraza al árbol como maestro y ejemplo de vida física y espiritualidad,amiga...
    Mi felicitación por la profundidad del post.
    Mi abrazo inmenso por tu cercanía y buen hacer,amiga.
    M.Jesús

    ResponderEliminar
  23. Hola
    asi somos como esos arboles todo integrado
    un beso enorme y buen poema
    Carmen

    ResponderEliminar
  24. un excelente texto adi que ojala haga reflexionar aquellos que solo buscan la parte economica a la hora de talar los arboles creyendo que como siempre se puden reemplazar por cemento y por cosas de vanguardias y tegnoligias,nada suplanta a un arbol en este mundo.

    exelente texto amiga y la imagen bellisima parece una bailarina de verdad.

    besitos amiga y cuidate de las lluvias,por aca llovio pero no tanto como alli,besos y feliz semana!!!!!!

    ResponderEliminar
  25. Los árboles son tan importantes en nuestro mundo, no solo por lo que nos proporcionan, ni por su belleza si no que son los pulmones de la tierra.Tenemos mucho en común con la naturaleza.
    Preciosa la imagen.
    Bss de colores.

    ResponderEliminar
  26. Cada entrada que leo tuya, nos adentra más y más en nuestro interior, y eso hace que nuestras raíces sean cada vez mas fuertes.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  27. que gran blog! tu trabajo es maravilloso...

    ResponderEliminar

  28. Te comentaré con un anónimo que siempre me ha encantado, y empleo con frecuencia.
    "Al pie del árbol se sientan muchos,, unos toman la c¡sombra, otros el fruto"
    Me ha gustado lo leído.

    · besos

    · CR · & · LMA ·


    ResponderEliminar
  29. Somos un todo, no podemo sseparar nuestras partes como si hicieramos una autopsia...ciertamente hay que alimentar todas las parte. Que poco sabemos cuidarnos a veces...

    Tu poema es como un soplo de brisa

    Besos

    ResponderEliminar
  30. Esa imagen de la bailarina que te lleva a la gracia de un bello árbol al viento...me encantó. Besos

    ResponderEliminar
  31. Preciosa poesía, delicadísima, Adriana.
    Estoy muy de acuerdo con el texto: separar la parte espiritual del hombre es no conocer lo que es un hombre. Y aún voy más allá: nada carece de espíritu o alma porque todo participa del Todo supremo.

    Un abrazo enorme, linda amiga.

    ResponderEliminar
  32. Hermoso y sabio texto Adriana. Cuidemos cada parte de lo que somos, solo asi encontraremos el equilibrio.
    Fuente de paz y serenidad es tu espacio amiga.
    Abrazos.

    ResponderEliminar
  33. Mi querida Adriana, espero que no te hayas visto afectada por esa tormenta terrible que se descargó sobre Buenos Aires. Un abrazo enorme lleno de luz.

    ResponderEliminar
  34. Qué bien explicado. Somos parte de un todo, necesitamos de todas las partes para formar uno solo y ahí entramos todos los seres humanos, cuando nos demos cuenta realmente dejaremos de hacernos daño.
    Tu poema una hermosura, como siempre, Adriana.
    un fuerte abrazo.

    ResponderEliminar
  35. Buen simil entre el árbol y la persona, y una gran verdad. Muy interesante tu poesía que adorna y remata muy bien el texto. Besos.

    ResponderEliminar
  36. Gracias amigos por los comentarios.
    La tormenta e inundaciones fué en la ciudad de La Plata, estoy bastante lejos de allí, pero tengo amigos y conocidos que han sufrido grandes pérdidas.
    Ojalá pronto todo vuelva a la normalidad, mi solidaridad para con todos ellos.
    Abrazos.

    ResponderEliminar
  37. definitivamente hay mucha similitud entre ambos, que interesante, me has hecho reflexionar mucho, abrazos y besos.

    ResponderEliminar
  38. Todos somos parte del todo, y solo por eso deberíamos ser más conscientes de lo que tenemos.
    Adriana un cariñoso abrazo.

    ResponderEliminar
  39. Somos un todo armónico que depende una parte de la otra. Mente y cuerpo, así como tronco y hojas. La naturaleza siempre sabia, sabe enseñarnos con sus verdades, sólo hay que abrir los ojos y el corazón.
    Un beso Adriana. Tu poema muy bello.

    ResponderEliminar
  40. Vaya reflexión, me vino muy bien leerte.

    Besos Adriana.

    ResponderEliminar
  41. Me conmueve formar parte de la naturaleza, hay tanta belleza, tanto misterio y magia.

    Por eso celebro vivir en plenitud y no en compartimientos estancos.

    Tu poema junto a la foto del árból es ya una entrada, muy primaveral por cierto.

    Besos desde la lluvia que moja esta primavera tímida y fría... y desacostumbrada en Madrid.

    ResponderEliminar
  42. Hermosa entrada Adriana, la naturaleza siempre nos enseña algo, está en nosotros darnos cuenta y aprender de ella.
    El poema y la imágen son preciosas, cómo me gusta ese árbol!

    Besitos amiga mía y buena semana para vos.
    REM

    ResponderEliminar
  43. Tal vez debamos hacer caso de aquella frase que decía mens sana in corpore sano, la mente o el espíritu que son lo mismo para mí, permanecen tan unidos en mi caso que psicosomatizar se ha convertido en una manera de vivir bastante molesta, pero que aprovecho porque me da rápidamente pistas de que algo no funciona bien... y ya me dura demasiado.

    Un besito y un cafelito.

    ResponderEliminar
  44. Si entendemos lo que significa la danza y aprendemos a bailar cómo las bailarinas, dibujaremos con nuestro pies, símbolo del Alma Encarnada, la Majestuosidad de cada rincón de esa Tierra Fertilizante, en la que tenemos todo nuestro Ser.


    Gracias.
    Abrazos.

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...