Èrase una vez un pequeño cielo de singulares estrecheces, donde solìan cobijarse algunos màgicos momentos, una especie de refugio ìntimo y secreto para los sentidos, ya que èstos se agudizaban notablemente y el nùmero de pulsaciones se acrecentaba. Las miradas eran profundas, sensuales y brillantes, los dedos hùmedos dibujaban sìmbolos sagrados en la piel del aire, y los oìdos esperaban ansiosos las palabras exactas que abrìan portales hacia otras dimensiones. En cuanto a los besos, podìan ser espontàneos o premeditados, con la condiciòn de que fueran siempre verdaderos, mientras las respiraciones ritmicas y ozònicas se mezclaban con el placentero sonido del agua." Ellos me revelaron que compartir un paraguas aunque sea por un corto lapso de tiempo con la persona indicada era la llave maestra que podìa convertir en realidad casi todos los deseos de sus portadores". Curiosamente cuando cesaba la lluvia el cielito se transformaba en calabaza, entonces los magos no tenìan otra alternativa que inventar otro cuento. Aunque aseguran con gran entusiasmo y picardìa que lo màs atractivo de èsta tarea es tener en su poder la decisiòn de elegir como termina...
jueves, 27 de octubre de 2011
Portadores de deseos
Èrase una vez un pequeño cielo de singulares estrecheces, donde solìan cobijarse algunos màgicos momentos, una especie de refugio ìntimo y secreto para los sentidos, ya que èstos se agudizaban notablemente y el nùmero de pulsaciones se acrecentaba. Las miradas eran profundas, sensuales y brillantes, los dedos hùmedos dibujaban sìmbolos sagrados en la piel del aire, y los oìdos esperaban ansiosos las palabras exactas que abrìan portales hacia otras dimensiones. En cuanto a los besos, podìan ser espontàneos o premeditados, con la condiciòn de que fueran siempre verdaderos, mientras las respiraciones ritmicas y ozònicas se mezclaban con el placentero sonido del agua." Ellos me revelaron que compartir un paraguas aunque sea por un corto lapso de tiempo con la persona indicada era la llave maestra que podìa convertir en realidad casi todos los deseos de sus portadores". Curiosamente cuando cesaba la lluvia el cielito se transformaba en calabaza, entonces los magos no tenìan otra alternativa que inventar otro cuento. Aunque aseguran con gran entusiasmo y picardìa que lo màs atractivo de èsta tarea es tener en su poder la decisiòn de elegir como termina...
miércoles, 19 de octubre de 2011
Murmullos en la brisa
Cuando recorro las praderas,
buscando el final del arco iris,
los colores en la distancia
traen voces en el viento.
*
Y allí, entre las flores,
escucho inmóvil.
Los Espíritus de los Ancianos
envían como un eco la respuesta de sus corazones.
Murmullos sagrados en la brisa.
*
¿Qué me dirías
Si me convirtiera en arco iris,
o en árbol?
¿Me pedirías que escuchara,
o que añadiera mi voz a la tuya,
convirtiéndome en un Espíritu Guardián
de estos viejos bosques?
*
Jamie Sams
Flor y cronopio
Un cronopio encuentra una flor solitaria en medio de los campos. Primero la va a arrancar, pero piensa que es una crueldad inútil y se pone de rodillas a su lado y juega alegremente con la flor, a saber: le acaricia los pétalos, la sopla para que baile, zumba como una abeja, huele su perfume, y finalmente se acuesta debajo de la flor y se duerme envuelto en una gran paz. La flor piensa: «Es como una flor».
(Julio Cortázar)
martes, 11 de octubre de 2011
FLEXIBILIDAD
Amo la vista de un campo de maíz en el otoño.
Cuando pasa el viento,
el maíz no permanece erguido ni trata de resistir sufuerza,
porque lo arrancaría de raíz.
No.
El maíz se mece con el viento,
se inclina hasta el suelo
y después se yergue para recuperar su posición y su equilibrio.
Asimismo sucede con cierta araña depredadora,
que jamás teje su tela entre dos objetos duros como piedras
porque el viento la arrancaría.
Instintivamente la teje entre dos hojas de hierba.
Cuando pasa el viento,
la tela se inclina con la hierba
y después vuelve a su punto de equilibrio.
Éstas son bellas imàgenes de una mente
en consonancia con su propio ritmo.
Cuando endurecemos nuestra mente,
cuando nos aferramos a nuestras ideas o creencias,
ejercemos una presión terrible sobre ella, perdemos la suavidad y
la flexibilidad que hacen a la comunión, el refugio protector.
En ocasiones la mejor cura para el espìritu
es flexibilizar ciertas ideas que endurecen y cristalizan tu mente;
porque éstas te alejan de tu propia profundidad y belleza.
John O’Donohue
lunes, 3 de octubre de 2011
Popurrì de Estrellas
Cuando la creación era nueva, y todas las estrellas brillaban en su esplendor primero, los dioses celebraron asamblea en el cielo, y cantaron: “¡Alegría pura, imagen de la perfección!”.
Pero uno exclamò de pronto: “Parece que hay alguna sombra en la cadena de luz, y que una de las estrellas se ha perdido".
Estalló la cuerda de oro de sus arpas, la melodìa se detuvo y clamaron todos desolados: “¡Es verdad; y la estrella perdida era el màs bello diamante de los cielos!”.
Desde entonces, la buscan sin cesar, gritando que el mundo ha perdido con ella su única alegría.
Entre tanto, en el profundo silencio de la noche, las estrellas sonrìen y murmuran entre sì: “¡Qué vana búsqueda! ¡La perfección inquebrantable está en todo!”.
Rabindranath Tagore