Decidió la noche desplegar su abanico
pleno, sensual, exuberante
ámbar y almizcle flotaban en el aire
entre música y velos transparentes
las copas aguardaban impacientes
que el dulce elixir las desbordara
En el suave terciopelo de la espera
su bermejo cabello descansaba
como una venus expectante -mujer diosa-
sin querer sus ojos en la luna posa
que indiscreta brillaba en las almohadas
Porque será que la luna siempre intuye
de forma sutil y misteriosa
dos almas enlazadas...
y con mágicos fulgores -tras murallas-
serpenteando jardines y balcones
descubre secretos en la Alhambra
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A. Alba
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"Ahora sé que cada poema debe ser causado por un absoluto escándalo en la sangre. No se puede escribir con la imaginación sola o con el intelecto solo; es menester que el sexo y la infancia y el corazón y los grandes miedos y las ideas y la sed y de nuevo el miedo trabajen al unísono mientras yo me inclino hacia la hoja, mientras yo me despeño en el papel e intento nombrar y nombrarme. "Diarios. Alejandra Pizarnik.





