"Dejé de creer en el intelecto como medio de llegar a lo sublime. Me di cuenta
de que eso tenía un techo; tuve que retroceder y empezar de nuevo, transitando
por los canales de la intuición y el no pensamiento. El artista debe ser como
una antena: recibe una frecuencia que lo traspasa. Es una experiencia ligada a
lo místico, muy difícil de explicar en lenguaje verbal".
Creo
que la espiritualidad verdadera se vincula a lo real, que es la dimensión que
está por detrás de las cosas. Porque el mundo material es, en realidad, una
ilusión. El arte verdadero es espiritual y el verdadero artista es como el anciano que siembra un arbol sabiendo que no lo va a ver crecer; es alguien que hace un acto que lo trasciende.
Cuando di este giro, mi obra se volvio mas potente. Intuitivamente, esto estaba en mi desde que era niño. Vaciarse para comunicarse con el origen; entender ese vacio como el espacio de oro previo al acto del creador. Pero despojarse tambien tiene un limite. Seria poner un rectangulo en blanco. Y eso ya se hizo.
La pintura en serie es como la oración, está ligada a la repetición consciente, que es la
única forma de profundizar algo. Es lo que hace quien va a buscar leña todos los
días, y siempre lo hace de manera diferente. Se trata de encontrar lo original
en lo mismo, la libertad en la
limitación.
Volver a la inocencia, al punto de partida
volver a la ternura descalza de los dìas
emerger desde el vientre de la tierra
desde el corazòn palpitante de los mares
pequeña samurai, de suave transparencia
que guardas el secreto del duende de las sillas
A. Alba
La pinturas pertenecen a Eugenio Cuttica artista argentino, y algunas reflexiones acerca de las mismas realizadas en una entrevista, me encantò su visiòn y su obra. http://www.lanacion.com.ar/1449739-eugenio-cuttica-el-mistico







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