martes, 30 de abril de 2013

Valió la pena



Valió la pena
a pesar de la tormenta
dar un giro de timón
y de coraje
desviarse de la ruta
y la rutina
deshacerse del lastre innecesario
navegar por algún tiempo
a la deriva
Valió la pena
tomar la decisión de zambullirse
nadar contra corriente
en carne y hueso
arribar exahusta hasta la orilla

Y de repente...

Igual que en un cuento de hadas
o de sirenas y hadas
la playa se convirtió
en un castillo de nácar
cuatro gaviotas flamean
la bandera de llegada
seis cangrejos extienden
una alfombra de arena blanca
y un pez ángel la corona
con una diadema de algas

A. Alba





La imágen está tomada de Google

martes, 23 de abril de 2013

La fuente de los deseos

Un deseo de corazón: que la felicidad no sea un objetivo en nuestras vidas. Que resulte, en cambio, una consecuencia de nuestra manera de amar, de actuar, de vincularnos, de tratar a los otros, a las demás especies, al planeta. Que la felicidad no se venda, que no la ofrezcan en los shoppings durante días y noches de consumo adictivo, que no la pongan en oferta en las boutiques, en las cadenas de electrodomésticos, en las concesionarias de autos y de teléfonos móviles. Que ningún programa, ni trucho ni legal, permita bajarla de Internet de manera inmediata, con un clic del mouse, sin esfuerzo, sin reflexión, sin presencia. Que la felicidad no sea la zanahoria prometida con la cual gobernantes corruptos, economistas y empresarios sin ética, operadores mediáticos obscenamente inmorales, ídolos deportivos, musicales y faranduleros con pies de barro intentan exprimirnos y ponernos a su servicio. Que la felicidad no sea el anzuelo de gurúes oportunistas, vaciadores de la espiritualidad. Que no la confundamos, desvalorizándola, con placer, con satisfacción inmediata, con goce sensual. Que nunca alcancemos la felicidad. Que sea ella quien nos alcance mientras transitamos el camino a través del cual vivimos una vida con sentido.

Sergio Sinay


Todavìa estàn los mares
y los bosques,
las auroras boreales
los claros de luna
y las canciones de amor.
Todavìa estàn los pasos 
y las calles 
y los puentes,
y alguna que otra
fuente de los deseos.
Cuàndo arrojemos la moneda
hacia atràs
imaginemos la diversidad
de un planeta
que està pidiendo a gritos
ser acariciado por las alas
de algùn àngel protector.
Tal vez pensemos que no es mucho
creo que no es poco.

A. Alba






La imàgen està tomada de Google

martes, 16 de abril de 2013

El nèctar de los dìas


Ni tronos, ni reyes, ni coronas
ni siquiera la joya màs costosa
se podrìan llegar a comparar
al feliz destino de èstas rosas...


Silenciosamente guarda en sus pupilas
el nèctar de los dìas
la alegrìa sencilla
de Ser


Hay talismanes culinarios
que duermen en vasijas
cùrcuma, cardamomo y clavo de olor
¡dulces sueños corazòn!


Cuàndo pienso en el camino recorrido
principio y fin
se convierten
en palabras cruzadas
*
A. Alba



Las imàgenes pertenecen a Aung Kyaw Htet

martes, 9 de abril de 2013

Cielo y Tierra



El Universo no nos juzga; sólo nos provee de consecuencias y de lecciones y de oportunidades para equilibrarnos y aprender a través de la Ley de la causa y el efecto. 
La Compasión nace del reconocimiento que cada uno de nosotros lo estamos haciendo tan bien como podemos dentro de los límites de nuestras creencias y capacidades actuales. 
Que yo alimente a los hambrientos, perdone un insulto, y ame al enemigo – Estas son grandes virtudes. 
Pero si tuviera que descubrir que los más pobres entre los mendigos y el más imprudente entre los ofensores 
están todos dentro de mí, y que yo sobrevivo necesitando de las limosnas de mi propia caridad; que yo mismo soy el enemigo que tiene que ser amado – ¿Entonces qué?
*
 Carl G.Jung





La vida es muy simple
y sin embargo
en ocasiones
la complicamos
Hoy quiero amarme màs
hoy quiero ser mi mejor amiga
hoy quiero regalarme 
y regalarte
un beso inmortal
entre
el Cielo
y
la Tierra
*

A. Alba

lunes, 1 de abril de 2013

Bailarina


Un árbol se compone de raíces, tronco y fronda. Ésta puede ser exuberante y hermosa, pero no puede sostenerse en el aire. Necesita del tronco, de donde nacen sus ramas. El tronco, a su vez, no podría sustentarse sólo apoyado sobre el suelo. Tiene que echar raíces, las que tomarán nutrientes de la tierra para transmitirlos a toda la planta. Las raíces se hunden en la profundidad de la tierra, la fronda se eleva hacia la amplitud del cielo, el tronco las integra y posibilita la completitud del árbol. Las tres partes se necesitan. La espiritualidad es una dimensión esencialmente humana, la dimensión noógena, como la llamaba Viktor Frankl. Nos eleva por sobre los determinismos biológicos y psíquicos, nos abre a la conciencia de ser partes de un todo. Los humanos somos seres espirituales (lo que no se reduce a lo religioso, ya que los no creyentes entran también en la definición) y esa espiritualidad no se desliga de nuestros cuerpos, de nuestro aspecto material. El lingüista británico Donald Watson, autor del Diccionario de la mente, sostiene: "El alma es espíritu individualizado y el cuerpo alma individualizada".


Como el árbol, no podemos disociar los aspectos que nos hacen ser lo que somos. De la misma manera, el maltrato de cualquiera de esos atributos desmerece a la totalidad que componen. Quienes a cambio de contraprestación económica prometen paz espiritual sin compromiso, sin confrontar la sombra que habita en nosotros y en el mundo, deshonran tanto a nuestro ser físico, convirtiéndolo en simple objeto de manipulación, como a nuestra condición espiritual, al hacer de ella materia de especulación. Para cobrar por lo que no tiene precio, tiene que haber quienes estén dispuestos a pagar por lo que no se puede vender. Así, en conjunto, unos y otros crean árboles sin fronda ni raíz. Troncos que se derrumban con los primeros vientos de la insobornable realidad.

Sergio Sinay


Bailarina dibujada por el viento
cabello de hojas verdes
pies húmedos y etéreos
 el milagro de la vida
en movimiento

A. Alba

domingo, 24 de marzo de 2013

Ellos saben...

ALGO EN EL UNIVERSO QUE ES MUCHO MAYOR Y MÁS PROFUNDO QUE LA INTELIGENCIA HUMANA...EL VIAJE DE LOS ELEFANTES 
 


 
Lawrence Anthony, una leyenda de Sudáfrica y autor de 3 libros, incluyendo
el bestseller The Elephant Whisperer, rescató valerosamente a animales
salvajes y rehabilitó elefantes de todo el mundo de las atrocidades humanas
incluyendo el valiente rescate de los animales del Zoologico de Bagdad durante la invasión norteamericana de 2003.
.
El 7 de marzo de 2012 Lawrence Anthony falleció.
Vive en el recuerdo y lo extrañan su esposa, sus 2 hijos, 2 nietos y  numerosos elefantes.
Dos días después de su deceso, los elefantes salvajes aparecieron en su casa, con dos enormes matriarcas a la cabeza.
Las manadas salvajes llegaron por separado para despedirse de su bienamado amigo humano.

Un total de 31 elefantes había caminado pacientemente más de 20 kilómetros para llegar a su casa en Sudáfrica.

Testigos de este espectáculo, los humanos estaban asombrados no sólo por la suprema inteligencia y la precisión exacta de que estos elefantes sintieron sobre el deceso de Lawrence,
sino también por  los recuerdos y emociones profundos que estos amados animales evocaron de forma tan organizada:
Caminando lentamente - durante días - Abriéndose camino en una sola fila solemne desde su
habitat hasta su casa.
La esposa de Lawrence, Francoise, se conmovió profundamente, sabiendo que los elefantes
no habían estado en su casa antes de ese día desde más de 3 años!
Sin embargo, ellos bien sabían a dónde iban.
Era obvio que los elefantes querían honrar a su amigo que les había salvado la vida - tanto así que permanecieron durante 2 días con sus noches sin comer absolutamente nada..
Luego, una mañana partieron, emprendiendo su largo viaje de regreso a casa............ 


Hace algún tiempo
tuve la dicha de acariciar
a un pequeño elefante
fué muy emocionante
mis manos recorrieron
su piel tibia y rugosa
como un extenso
mapamundi gris...
pero lo más hermoso
fué el contacto visual
sus ojos
dos perlas negras
por un momento
se posaron en los mios
mi corazón
latía
aceleradamente
creo
que
me
había
enamorado
a
primera
vista

*

A. Alba

sábado, 16 de marzo de 2013

Un cuentito...


Nasrudin solía cruzar la frontera todos los días, con las cestas de su asno cargadas de paja. Como admitía ser un contrabandista cuando volvía a casa por las noches, los guardias de la frontera le registraban una y otra vez. Registraban su persona, cernían la paja, la sumergían en agua, e incluso la quemaban de vez en cuando.
Mientras tanto, la prosperidad de Nasrudin aumentaba visiblemente.
Un dia se retiró y fue a vivir a otro país, donde, unos años mas tarde, le encontró uno de los aduaneros.
- Ahora me lo puedes decir, Nasrudin, ¿Que pasabas de contrabando, que nunca pudimos descubrirlo?
- Asnos - contesto Nasrudin.
El hecho de que la persona media piense según unas pautas determinadas y no pueda adaptarse a un punto de vista muy diferente, le hace perder gran parte del sentido de la vida. Puede vivir, incluso progresar, pero no puede comprender lo que ocurre.





Y una tonadita para el camino...

Imágen, texto y video tomados de Google 
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