lunes, 21 de abril de 2014

Baño de inmersión

La vía de salida de nuestra prisión comienza con la absoluta aceptación de todo lo concerniente a nosotros mismos y a nuestras vidas, aceptando con plena atención y cuidado nuestras experiencias de cada instante. Con "aceptarlo absolutamente todo" me refiero a ser conscientes de lo que sucede en nuestro interior -mente y cuerpo- en un momento dado sin tratar de controlarlo, juzgarlo o alejarlo. No quiero decir que debamos tolerar cualquier comportamiento perjudicial -nuestro o de los demás-, sino que éste es un proceso interior de aceptación de nuestras experiencias reales del momento presente. Eso significa sentirse triste o sentir dolor sin resistirse. Significa sentirnos atraídos o repelidos por alguien o algo sin juzgarnos a nosotros mismos por el sentimiento que nos impulsa a actuar en consecuencia.
Reconocer con claridad lo que sucede en nuestro interior y contemplar lo que vemos con un corazón abierto, dulce y amoroso, es lo que yo llamo "Aceptación radical". Si rehuimos alguna parte de nuestra experiencia, si nuestro corazón excluye cualquier faceta de lo que somos y de lo que sentimos, estaremos alimentando los miedos y sentimientos de separación que sustentan el trance de sentirnos indignos. La aceptación desmantela directamente los cimientos mismos de éste trance.

Tara Brach





foto: Adri


*

inmersa en la impetuosa claridad de la mañana
dejando que el sol y la sal hagan lo suyo
que las olas rompan el silencio
que la arena de las dunas se subleve
y entierre para siempre los temores de éste mundo
-el mar me habla sin cesar-
que vuelvan a zarpar los barcos quietos
¡que pongan en marcha sus motores!
inmersa en la profunda extensión de la palabra
de alguna manera sorprendente las almas se entrelazan
todos los caminos conducen a Roma
igual que a la puerta de tu casa
no olvides que aún te espero...
aunque tengas por costumbre entretenerte
arrojando monedas en las fuentes de otras patrias
*

A. Alba


sábado, 12 de abril de 2014

Ahora y siempre

¿Te entristece tal vez que no te recompensen
cual mereces? Olvida y no te apenes. Todo
cuanto deba llegarte, escrito está en el libro
de lo eterno, que el viento al azar va hojeando.

Omar Khayyam

Podría ocurrir...

que el genio
el poder
y la magia
se encuentren
en un bosque silencioso
en un ramito de flores silvestres
o en las piedras durmientes del mar
y al contemplar amorosamente
sus imágenes
nuestro cofre corazón rebose
y nos anime a confiar
en que todo lo bueno
está por llegar
ahora y siempre.

A. Alba
(foto: Adri)

martes, 1 de abril de 2014

Huellas...

Todo lo que hacemos en el transcurso de una jornada deja huellas en los lugares que ocupamos. Son sellos, clichés, una memoria que queda ahí, fijada en el plano etérico, sobre las paredes, los muebles, los objetos. No es necesario tocar los objetos para dejar huellas en ellos; aunque no los toques, las emanaciones de nuestro cuerpo mental se imprimen en ellos. Y en los lugares por los que pases, en las personas con las que  te relacionas, dejas también huellas buenas o malas, luminosas o sombrías. Por eso es tan importante trabajar con nuestros pensamientos y nuestros sentimientos para mejorarlos, purificarlos, sabiendo que podemos hacer el bien o el mal no sólo con los actos, sino con los pensamientos.
En todas partes, en cualquier lugar por el que pases, esfuérzate  para no dejar más que huellas de luz y de amor. Cuando pases  por un camino, por una calle: bendice ese camino o esa calle pidiendo que todos los que pasen por él reciban la paz y la luz, que sean llevados por el buen camino, que vibren al unísono con el mundo divino.


Omraam M. Aivanhov.




Lanzó un boomerang de estrellas
y de pájaros cantores...
mariposas de azúcar impalpable
y llaves que abren corazones...
Lanzó al aire el tiempo amanecido
donde cuentan historias las mareas...
Lanzó pétalos de azules nomeolvides
abrazos sin límites ni rejas...
puñados de besos y sonrisas
y arroz en abundancia
para los novios de la Vida.

A. Alba
(foto: Adri)

jueves, 20 de marzo de 2014

Música otoñal

*Como sólo me preparo para lo que debiera sucederme, no me hallo preparado para lo que me sucede. Nunca.

Voces
Antonio Porchia



Duy Huynh



música otoñal 

camino del bosque
los amarillos vibran
los verdes descansan
y los naranjas beben el viento
en copas muy altas

¿creíste que me olvidaría
de los sueños grabados
en cortezas pardas?

colgaré campanitas de plata
en los viejos álamos
rescataré del aire el rumor del agua 
y en cuanto la noche se asome 
tendré por si acaso
mi linterna mágica

no vaya a ser cosa alma mía
que perdamos el rumbo
o lo que es peor...
¡que perdamos las alas!

A. Alba

miércoles, 12 de marzo de 2014

Brevas

La memoria es una de las realidades más bellas del alma. El cuerpo, tan atado a los sentidos visuales, con frecuencia no reconoce a la memoria como el lugar de reunión del pasado. La imagen más potente de la memoria es el árbol. Recuerdo haber visto en el Museo de Ciencias Naturales de Londres un corte transversal de un secoya gigante de California. La memoria del árbol se remontaba al siglo v Los anillos de recuerdos estaban señalados por banderitas blancas que indicaban un suceso de la época. El primero era el viaje de san Columbano a lona, en el siglo VI; después venían el Renacimiento, los siglos XVII, XVIII y así hasta el momento actual.
Nuestra cultura moderna de la velocidad, el estrés y la superficialidad es tan pobre, entre otras razones, porque desdeña la memoria. La industria del ordenador se ha apropiado del concepto. Es falso que el ordenador posea memoria: tiene dispositivos de almacenamiento y recuperación. La memoria humana, en cambio, es sutil, sagrada y personal. Posee su propia selectividad y profundidad. Es un templo interior de sentimientos y sensibilidad. Dentro de ese templo se agrupan diversas vivencias de acuerdo con sus sensaciones y forma particulares. Nuestro tiempo padece una amnesia profunda. Dijo el filósofo norteamericano Jorge Santayana: los que olvidan el pasado están condenados a repetirlo...


John O' Donohue 


Elena Usheva




una ventana abierta al horizonte
no hay murallas ni fronteras
que se interpongan en éste vuelo

se extiende una tibia nostalgia
sobre las ramas grises de la higuera

aquel árbol que tanto amaste
y que hoy todavía entrega dadivoso
sus dulces brevas 

como una ofrenda de gratitud
por tanto amor derramado
en sus raíces

y en las nuestras

*

A. Alba


sábado, 1 de marzo de 2014

Un río...muchos ríos

Hay ríos metafísicos, ella los nada como esa golondrina está nadando en el aire, girando alucinada en torno al campanario, dejándose caer para levantarse mejor con el impulso. Yo describo y defino y deseo esos ríos, ella los nada. Yo los busco, los encuentro, los miro desde el puente, ella los nada. Y no lo sabe, igualita a la golondrina. No necesita saber como yo, puede vivir en el desorden sin que ninguna conciencia de orden la retenga. Ese desorden que es su orden misterioso, esa bohemia del cuerpo y el alma que le abre de par en par las verdaderas puertas. Su vida no es desorden más que para mí, enterrado en prejuicios que desprecio y respeto al mismo tiempo. 
Yo, condenado a ser absuelto irremediablemente por la Maga que me juzga sin saberlo. Ah, déjame entrar, déjame ver algún día como ven tus ojos.

Julio Cortázar 

Por hoy terminó la función. 
Lentamente se va despidiendo 
el Astro-King-Size



dejando en sus últimos giros 
seductoras figuras de fuego
cayendo rendidas en brazos del río



mi alma viajera lo aplaude, e intenta llevarse
 además de la puesta en escena
un autógrafo-VIP firmado en el vidrio.


A. Alba





Fotos Adri: Atardecer desde la ventanilla de un micro

sábado, 22 de febrero de 2014

Inesperada-mente

”Vivimos en un tiempo en el que se pretende que el rosal crezca rápidamente tirando de sus hojas…La felicidad es inversamente proporcional a la aceleración”

Raimon Panikkar






Inesperadamente...

en mitad de la noche
la despertó una rosa.
Lo primero que hizo
fué tomar aliento,
pues según le dijo
viajó un largo trecho
desde el río Nilo.
Habló de la vida,
y de la vida en el mundo,
habló de recuerdos,
de claros y oscuros.
De la falta de tiempo
para con el tiempo.
Habló de otros tiempos,
habló de otros mundos.
Ya recuperada,
antes de marcharse,
le dejó un besopapiro*
de pétalo blanco
en la frente.
Y al clarear el día,
inesperadamente,
como una barca sin remos,
como una estrella de nieve
siguió su camino.


A. Alba



La pintura es una creación de Don Clarke
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...